Antes de cambiar una pieza, averiguamos por qué dejó de enfriar
Una heladera puede dejar de enfriar por muchos motivos distintos, y los síntomas se parecen: comida tibia, freezer blando, agua en el fondo. Si se cambia una pieza sin medir, es fácil acertar de casualidad o gastar dos veces. Por eso seguimos siempre el mismo orden: primero lo simple y barato de descartar, después lo eléctrico y al final el circuito de frío.
Vamos a tu domicilio con instrumental: multímetro, pinza amperométrica, termómetro y manómetros. Revisamos si el compresor arranca, si el ventilador gira, si el termostato o la placa mandan la orden correcta, si el condensador respira y si las puertas sellan. Cuando sabemos la causa te pasamos el presupuesto cerrado, y recién con tu aprobación tocamos el equipo.
- Qué hacemos: diagnóstico completo del sistema de frío y reparación de la causa encontrada, con repuestos.
- Cuánto tarda: el diagnóstico lleva entre 45 minutos y 1 hora y media. La reparación, según el caso, suele resolverse en la misma visita o con una segunda para traer la pieza.
- Desde cuánto: primero diagnosticamos y recién ahí te pasamos el presupuesto, antes de tocar nada.
- Dónde: los 48 barrios de CABA, únicamente. Coordinamos la visita en menos de 24 horas.
Trabajamos con técnicos propios, sin tercerizar, y damos garantía escrita de 90 días sobre mano de obra y repuestos. Si querés ver antes las fallas más habituales, mirá fallas comunes de heladeras.



















